SERVICIOS DE CONSULTORÍA ENERGÉTICA
Cambio climático, Eficiencia energética, Enertips, Normativa energética, Sostenibilidad

La Ley de Cambio Climático y Transición Energética es ya una realidad. La nueva norma fue publicada en el Boletín Oficial del Estado el pasado 16 de abril con el objetivo de ayudar a España a cumplir con sus compromisos internacionales en la lucha contra el cambio climático. Concretamente, con el Acuerdo de París.

Para ello, esta nueva ley de cambio climático facilitará la descarbonización de la economía, la transición hacia un modelo circular, la adaptación a los impactos del cambio climático y la implantación de un modelo de desarrollo sostenible.

La Ley de Cambio climático en España recoge los objetivos mínimos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), energías renovables y eficiencia energética de la economía española para los años 2030 y 2050.

Las emisiones del conjunto de la economía española en el 2030 deberán al menos reducirse un 23% respecto al año 1990; y en el año 2050 se deberá alcanzar, como tarde, la neutralidad climática. En otras palabras, que el país solo pueda emitir los gases de efecto invernadero que puedan ser absorbidos por los sumideros, por ejemplo, los bosques.

Para la consecución de dichos objetivos, se utilizarán como instrumentos los Planes Nacionales Integrados de Energía y Clima y la Estrategia de Descarbonización a 2050 de la Economía Española.

Las medidas de la nueva Ley de Cambió Climático se centran principalmente en:

  • Fuentes de energía renovables y eficiencia energética.
  • Transición energética y combustibles.
  • Movilidad sin emisiones y transporte.
  • Adaptación al cambio climático.
  • Transición a una economía descarbonizada.
  • Movilización de recursos y finanzas verdes.
  • Educación, investigación e innovación.
  • Gobernanza y participación pública

La transición ecológica y la descarbonización de la economía requiere de un compromiso integral, desde los organismos mundiales hasta los gobiernos locales, y tiene una afectación transversal y sin distinciones.

En ese sentido, los próximos 30 años van a ser claves en el devenir de nuestro planeta y pondrá a prueba la capacidad de colaboración de la humanidad.


Cumbre climática: un plan ambicioso para recortar las emisiones de CO2


La publicación de esta nueva Ley de Cambio Climático tenía lugar solo días antes de la celebración de la cumbre climática, coincidiendo con el Día de la Tierra (22 de abril).


En esta cumbre virtual, con la presencia de 40 líderes mundiales, Estados Unidos anunció un plan de recorte en las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para abordar la emergencia climática y frenar las emisiones de carbono.


La cumbre sobre el cambio climático fue inaugurada por Joe Biden, presidente de EEUU, y participaron las grandes potencias mundiales, responsables de la mayor parte de las emisiones de CO2 a la atmósfera.


nueva ley cambio climatico


Fuente:
Global Carbon Atlas



La participación tan alta de países desarrollados y en vías de desarrollo en la cumbre es el reflejo de la magnitud y globalidad del problema.


Del mismo modo, los compromisos anunciados durante las dos jornadas, la ratificación de los compromisos existentes y la llamada a la responsabilidad y colaboración colectiva para afrontar esta lucha son motivos para mantener la esperanza en la consecución del Acuerdo de París.


Los anuncios efectuados en la cumbre supondrán una reducción entre el 12%-14% de la brecha de emisiones necesarias para detener el calentamiento a 1,5ºC.


ley cambio climatico enertips
Fuente: La Vanguardia



La generación energética verde ha de permitirnos descarbonizar la economía, es decir, ser capaces de incrementar el PIB al mismo tiempo que la las emisiones de CO2 disminuyan.

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Cambio climático, Consultoría energética, Consumo energético, Eficiencia energética, Medio ambiente, Normativa energética, Servicios energéticos, Sostenibilidad

La lucha contra el cambio climático y la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, así como la disminución de la dependencia externa de combustibles fósiles son factores clave en las políticas energéticas europeas diseñadas en los últimos años.

En ese sentido, la mejora de la eficiencia energética se propone como una de las soluciones para lograr una transición energética hacia un modelo más respetuoso con el planeta.

De cara a las organizaciones, mejorar la eficiencia energética no solo les ayuda a reducir el impacto ambiental, sino que también les supone un ahorro económico en las facturas energéticas y una mejora de la competitividad de la empresa, a la vez que les otorga una visión estratégica de sus consumos y contribuye al uso más eficiente de sus fuentes de energía.

La herramienta más utilizada per alcanzar una mejora de la eficiencia energética de una organización es la implementación de un Sistema de Gestión Energética (SGE). De hecho, la norma ISO 50001 nace con el objetivo de lograr una mejora continuada del rendimiento energético de las organizaciones a través de la implementación y el mantenimiento de un SGE.

En septiembre de 2018 se publicó la versión final de la nueva norma ISO 50001:2018, dirigida a cumplir con los requisitos ambientales y facilitar su integración con otras normas de sistemas de gestión.

La mayor parte de las modificaciones introducidas en la nueva versión van dirigidas a adoptar la estructura propia del resto de normas de sistemas de gestión (estructura de Alto Nivel); aunque también se incorporan mejoras específicas de la gestión energética de la organización. A continuación, detallamos las principales novedades introducidas en la certificación ISO 50001:2018:

  1. Adopta la estructura de Alto Nivel propia del resto de normas de sistemas de gestión. Facilita la integración del SGE con otros sistemas de gestión de la organización.

  2. Permite la extensión tanto al sector industrial como al terciario y al de transporte, los tres grandes sectores energéticos.

  3. Durante la etapa de planificación, se deberán identificar todos aquellos riesgos y oportunidades que puedan influir sobre los resultados previstos del SGE.

  4. Mayor compromiso y responsabilidades de la Dirección para el buen funcionamiento del SGE.

  5. Mayor comprensión de la organización y de su contexto que permita desarrollar la Planificación Energética desde un punto de vista más estratégico.

  6. Mejora del proceso de justificación del nivel de desempeño energético de la organización, a través de un aumento del número de indicadores y métricas.

  7. Mejoras en el proceso de normalización y recopilación de los datos.

  8. Se incluye la comunicación externa en los requisitos de comunicación de la norma.


Tanto las empresas grandes como las pequeñas pueden beneficiarse de la certificación de la ISO 50001. Por su parte, quienes ya la tengan dispondrán de un período de tres años para incorporar los cambios de la nueva norma desde la fecha de su publicación.


En caso de que quieras resolver cualquier duda relacionada con las novedades introducidas en la nueva ISO 50001:2018 o conocer más sobre esta norma, puedes contactar con nosotros. En Enertips, consultoría de eficiencia energética en Barcelona, contamos con un equipo técnico que te asesorará en todo aquello que necesites.


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Ahorro energético, Cambio climático, Consultoría energética, Eficiencia energética, Marketing verde, Medio ambiente, Sostenibilidad

Quizás hayáis visto en los medios de comunicación, estos últimos días, la noticia de que la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera batió de nuevo, en 2016, el récord histórico de concentración. De hecho, este pasado año, las emisiones de CO2  alcanzaron el nivel más alto en 800.000 años, según el Boletín de la Organización Meteorológica Mundial sobre los Gases de Efecto Invernadero.

Pese a lo preocupante de estos datos, para muchos no ha sido una sorpresa, ya que los últimos 70 años se ha producido un aumento sostenido sin precedentes. Concretamente, la concentración mundial media de CO2 superó en 2015, por primera vez, las 400,00 partes por millón (ppm), y en 2016 ha alcanzado las 403,3 ppm, como consecuencia de las actividades humanas y el fenómeno climático conocido como El Niño.

Para que os podáis hacer mejor una idea, pensad que actualmente la concentración de COsupera en un 40% los niveles preindustriales (en los 800.000 años previos a 1750 no se revasó las 300ppm). Más que la concentración total, el mayor problema reside en la velocidad de este aumento.

Hay que tener en cuenta que se tardan miles de años en estabilizar los niveles de gases de efecto invernadero en la atmósfera de forma natural, y los ecosistemas han reaccionado históricamente en estas escalas de tiempo. Actualmente, estamos modificando gravemente las concentraciones en tan solo 300 años, hecho que indudablemente tendrá consecuencias desastrosas al no tener los ecosistemas tiempo de adaptarse. 


¿Qué tan graves son los efectos de las emisiones de CO2?


Esta mayor incidencia en la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera se debe a diferentes causas. Principalmente, al crecimiento demográfico, unas prácticas agrícolas más intensivas, un mayor uso de la tierra y el aumento de la deforestación, la industrialización y el consiguiente uso de energía procedente de fuentes fósiles.

A pesar de los tímidos indicios que apuntan a que la correlación entre el crecimiento económico y el uso de combustibles fósiles se está empezando a romper, el problema ya está creado. No es suficiente con estabilizar el actual nivel de emisiones.

Si queremos revertir los efectos del calentamiento global debemos reducir de manera drástica el nivel de gases de efecto invernadero. La atmósfera es un sistema complejo con grandes inercias y delicados equilibrios.

Aun cesando todas las emisiones mundiales de CO2 de un día para otro, la concentración de gases de efecto invernadero tardaría décadas, sino siglos, en alcanzar los niveles preindustriales. Por esta razón, si queremos evitar vivir en un planeta de climas extremos, es importante que desde las organizaciones mundiales que velan por el medio ambiente, hasta los ciudadanos, pasando por los gobiernos, empecemos a tomar medidas en el asunto. 


¿Se pueden reducir las emisiones de CO2?


A pesar de que, en los últimos años, ha aumentado en gran medida el uso de energías renovables, seguimos emitiendo demasiados gases. En ese sentido, una medida para contribuir a la reducción de la concentración de CO2 y otros gases de efecto invernadero es, en efecto, la apuesta por el uso de energías no solo renovables, sino con bajas emisiones de carbono. Otra acción con la que conseguimos un gran impacto es también la implementación de políticas de eficiencia energética que garanticen una mejor utilización y optimización de los recursos. 


Cómo calcular la huella de carbono


El concepto ‘huella de carbono’ no es nuevo, pero ha ido cobrando importancia en los últimos años. Su definición sería la siguiente: se trata de la totalidad de gases de efecto invernadero emitidos por efecto directo o indirecto de un individuo, una organización, un evento o un producto. Por tanto, las empresas pueden medir la huella de carbono por lo que respecta a su actividad, sus procesos productivos y sus productos o servicios.

Una vez cuentan con los resultados, pueden identificar con precisión los puntos críticos y tomar las medidas pertinentes. De este modo, la compañía conseguirá reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y, al mismo tiempo, un ahorro económico.


En Enertips, como consultoría energética, somos expertos en calcular la huella de carbono de organizaciones y empresas, dentro de nuestros proyectos de ahorro y optimización de los recursos energéticos. 

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Cambio climático, Eficiencia energética, Marketing verde, Medio ambiente, Sostenibilidad

Se estima que, en pocas décadas, si no cambia el ritmo de producción y consumo actual y la población sigue aumentado, los humanos necesitaremos el equivalente a dos ‘planetas tierra’. Así lo alertó hace ya un tiempo el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF) y los datos actuales no hacen más que ratificar su advertencia. Por este motivo, es necesario que la sociedad tome conciencia de la importancia de cuidar y respetar al medio ambiente y adquiera hábitos que promuevan la sostenibilidad.

No obstante, es desde el sector industrial y de bienes de consumo, así como desde las empresas de servicios, donde la apuesta por procesos de producción más eficientes energéticamente puede impactar de manera más notable en la preservación de la naturaleza y, en consecuencia, dar una vuelta a los datos y mejorar los pronósticos respecto al futuro de nuestro planeta.

Afortunadamente, la innovación y el desarrollo de nuevas tecnología facilitan, cada vez más, la implantación de políticas medioambientales en las empresas. Por su parte, la población se preocupa de forma creciente por la sostenibilidad y esto se ve reflejado en su carrito de la compra.

De este modo, las empresas tienen un incentivo más para convertirse en compañías ‘eco-friendly’ o ‘environmentally friendly’. En el caso de la energía, además, implementar medidas de eficiencia energética no solo es una forma de contribuir a la preservación del medio ambiente, sino también una oportunidad de ahorro para las empresas. Así pues, son cada vez más las compañías que deciden sumarse al movimiento ‘verde’.

Más allá de las ventajas de convertirse en una empresa eco-friendly, también es cierto que la implementación de políticas medioambientales supone siempre un esfuerzo. Por esta razón, las compañías que deciden hacer esta transición tienen la posibilidad y el derecho legítimo de utilizar estas mejoras como argumentos de venta, usándolo incluso como elemento diferencial respecto a las empresas de la competencia.

Es lo que se conoce como ‘marketing verde’, aunque también se le llama como marketing ecológico o ambiental. Así pues, las empresas no deben olvidar que la preocupación de los consumidores por el medio ambiente está marcando actualmente las tendencias del mercado y que la industria debe adaptarse a estos requisitos, al mismo tiempo que logra que sus procesos sean cada vez más eficientes y respetuosos con la naturaleza.


La eficiencia energética en la estrategia de marketing verde


En el caso de que, como empresa, decidamos convertirnos en una marca verde, hay diferentes acciones que serán necesarias planificar, coordinar y ejecutar. La implementación de un plan de mejora de eficiencia energética es un buen modo de empezar. Un mejor aprovechamiento de las fuentes de energía no solo se traducirá en un mayor ahorro en los suministros, sino también en la única manera de evitar el despilfarro de los recursos.

En Enertips no solo somos especialistas en el diseño, la coordinación y la ejecución de proyectos de eficiencia energética, sino que también ofrecemos asesoramiento a aquellas compañías que quieran ir más allá e optar también por energías renovables. Asimismo, ayudamos a las empresas a cumplir con los requerimientos que les permitan obtener certificaciones energéticas y de calidad, como son la norma ISO 50001 o diferentes sellos verdes específicos para cada sector.

Esta opción es, sin duda, la mejor forma de dar visibilidad y credibilidad al compromiso de la empresa con la sostenibilidad. No hay que olvidar que el respeto por el medio ambiente será un valor cada vez más apreciado por parte de los consumidores, por lo que adelantarse a la competencia es, en efecto, una apuesta de futuro, pero también de presente.



Enertips, expertos en marketing verde


Desde Enertips, como consultoría energética, nos encargamos de liderar e impulsar las diferentes acciones de marketing verde de las empresas, para ayudar a nuestros clientes a dar visibilidad a su compromiso con la sostenibilidad. Somos expertos en la creación de marcas verdes y en la comunicación y la promoción de los modelos de negocio eficientes y comprometidos social y medioambientalmente.


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Cambio climático, Enertips, Medio ambiente, Sostenibilidad

El concepto ‘huella de carbono’ no es nuevo, pero ha ido cobrando importancia en los últimos años. Su definición sería la siguiente: se trata de la totalidad de gases de efecto invernadero emitidos por efecto directo o indirecto de un individuo, una organización, un evento o un producto.


Por tanto, las empresas pueden medir la huella de carbono por lo que respecta a su actividad, sus procesos productivos y sus productos o servicios.


Una vez cuentan con los resultados, pueden identificar con precisión los puntos críticos y tomar las medidas pertinentes. De este modo, la compañía conseguirá reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y, al mismo tiempo, un ahorro económico. 

En Enertips, como consultoría en eficiencia energética, somos expertos en calcular la huella de carbono de organizaciones y empresas, dentro de nuestros proyectos de ahorro y optimización de los recursos energéticos.


Además, nos ocupamos de dar visibilidad a este compromiso de las compañías con la sostenibilidad y el medio ambiente gracias a nuestros servicios de marketing verde. No debemos olvidar que los consumidores valoran cada vez más las marcas eco-friendly y esto tiene un efecto directo en su cesta de la compra. Asimismo, representa un valor diferencial respecto a las empresas de la competencia. 

 

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