Medidas para sobrevivir al verano en el trabajo de forma sostenible
Conseguir una climatización para oficinas en Barcelona no es tarea fácil.
El verano en la capital catalana es cada vez más complicado entre la humedad y las olas de calor, cada vez más largas y frecuentes.
En ese sentido, los equipos de climatización (el aire acondicionado, en este caso) se convierten en la parte principal de la factura eléctrica de cualquier empresa con oficinas en la zona.
Sin embargo, en la mayoría de los casos ese consumo se puede reducir de forma notable sin sacrificar el confort de los trabajadores.

El Gran Reto Energético de las Oficinas en Barcelona durante el Verano
Muchas empresas de Barcelona ven como su factura de energía se dispara entre junio y septiembre. Paradójicamente, meses dónde suele haber menos actividad en sus sedes.
La buena noticia es que, en muchas ocasiones, existe un gran margen de mejora sin la necesidad de cambiar equipos de la instalación.
Es decir, tan solo basta con ajustar ciertos parámetros.
Barcelona es una ciudad que combina varios factores que afectan especialmente a los edificios de oficinas, entre los que destacan los siguientes.
Efecto Isla de Calor Urbana
Los edificios en el centro de Barcelona y en polígonos como el 22@ acumulan calor durante el día y lo liberan por la noche.
Esto obliga a los equipos a trabajar más horas y con mayor carga.
Fachadas Acristaladas
Muchos edificios de oficinas modernos priorizan la luz natural, pero eso también significa más radiación solar directa y más demanda de refrigeración.

Horarios Intensivos
Las jornadas de 8 a 9 horas con equipos informáticos, servidores e iluminación encendida generan un calor interno de forma constante.
Instalaciones Sobredimensionadas o Mal Reguladas
Es habitual encontrar sistemas de climatización pensados para la ocupación máxima del edificio, funcionando igual aunque solo esté ocupada una parte del espacio.
¿Cuáles son las Mejores Medidas de Climatización para Oficinas?
La mejores medidas para maximizar el ahorro energético en la climatización de oficinas son aquellas que resultan más efectivas sin necesidad de acometer grandes inversiones:
1. Optimizar la Temperatura de Consigna
Cada grado por debajo de 25-26°C puede suponer un incremento de consumo de entre un 6% y un 8%.
Fijar una temperatura de consigna en torno a los 25°C suele ser suficiente para mantener el confort sin disparar el consumo.
La normativa española (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios) recomienda este rango para oficinas en verano para garantizar el confort térmico sin un gasto desproporcionado.

2. Hacer un Mantenimiento Preventivo antes de la Ola de Calor
Filtros sucios, unidades exteriores con suciedad acumulada o gas refrigerante por debajo de nivel.
Todas estos factores pueden hacer que un equipo consuma hasta un 20% más para dar el mismo rendimiento.
Una revisión en primavera, antes del pico de calor, es lo más recomendable para encarar el verano con los equipos en el mejor estado posible.
3. Establecer una Automatización y Control por Zonas
Tratar todo el edificio o la planta como un bloque único genera ineficiencias.
Por el contrario, dividir el control por zonas permite adecuar la temperatura a la ocupación real de cada espacio.
Asimismo, hay que asegurarse que los sistemas se desconecten automáticamente fuera del horario laboral o en áreas sin actividad (como salas de reuniones vacías).

4. Hacer una Gestión Activa de la Envolvente Térmica
El uso de toldos exteriores, lamas orientables o láminas de control solar en los cristales reduce de manera drástica el calor que penetra en el edificio.
Acciones tan sencillas como mantener las persianas bajadas durante las horas de máxima exposición solar disminuyen el esfuerzo que deben realizar los equipos de aire acondicionado.
5. Realizar una Monitorización Energética en Tiempo Real
Sin datos, cualquier medida de eficiencia es una apuesta a ciegas.
Monitorizar el consumo de climatización en tiempo real permite detectar desviaciones antes de que se conviertan en un sobrecoste importante.
Por ejemplo, un equipo que consume más de lo esperado o una zona que sigue climatizada fuera de horario)
¿Qué son las Oficinas Híbridas y el «Gasto Fantasma»?
Una oficina híbrida es un espacio de trabajo flexible diseñado para combinar la presencialidad y el teletrabajo
En ese sentido, el «gasto fantasma» es el desajuste entre el consumo programado y la ocupación real.
Esto sucede porque el teletrabajo ha cambiado la forma en la que se usan las oficinas.
No obstante, muchos sistemas de climatización y de gestión energética siguen funcionando igual que siempre. Como si las oficina estuviera al 100% de ocupación durante los cinco días laborables de la semana.
En el caso de las oficinas, además, no solo se debe tener en cuenta el consumo en standby de equipos electrónicos (que también existe).
Existe algo con más impacto económico.

Se trata de los sistemas de climatización, ventilación e iluminación que se activan con horarios fijos. Es decir, calculados para una ocupación que hace años que ha dejado de ser la habitual.
Desde Enertips, llevando a cabo auditorías energéticas en edificios de oficinas de Barcelona nos hemos encontrado con varios ejemplos que es importante compartir:
a) Edificios con horario de climatización de 8:00 a 19:00, cuando la ocupación real (especialmente los lunes y viernes) no supera el 30-40%.
b) Plantas enteras climatizadas porque el sistema no permite un control independiente por zonas, aunque solo se use una parte del espacio disponible.
c) Sistemas de ventilación que renuevan el aire para el aforo máximo del edificio. No para las personas realmente presentes.
d) Salas de reuniones climatizadas durante toda la jornada, aunque solo se usen puntualmente.
Cómo se Puede Adaptar el Consumo a la Ocupación Real de las Oficinas en Barcelona
Para adaptar el consumo energético a la ocupación real de una oficina híbrida en Barcelona y eliminar ese «gasto fantasma», es necesario tomar ciertas medidas.
1. Instalar Sensores de Ocupación y Presencia
Instalar sensores de presencia en salas de reuniones y zonas comunes permite que la climatización y la iluminación respondan al uso real del espacio, no a un horario fijo.
2. Establecer Horarios de Climatización Dinámicos, No Fijos
En lugar de un único horario para toda la semana, muchas empresas con modelos híbridos empiezan a definir perfiles distintos según el día.
Por ejemplo, reduciendo la climatización de plantas completas los días de menor afluencia.
3. Hacer una Sectorización del Edificio
Si el edificio lo permite, dividir la climatización en zonas independientes (por planta, por ala, por departamento) es la acción más potente para adaptar el consumo a la ocupación real.
Esto permite «apagar» zonas completas sin afectar al resto.

4. Automatizar la Climatización según las Reservas de Espacio
Cuando la herramienta de reserva de espacios está integrada con el sistema de gestión del edificio (BMS), la climatización se enciende únicamente en las zonas que realmente se van a utilizar.
Además, calcula el tiempo exacto para alcanzar la temperatura de confort justo antes de que llegue el equipo.
5. Analizar los Datos de Ocupación antes de Cambiar Horarios
Antes de tocar ningún horario, conviene cruzar los datos de acceso al edificio con el consumo energético por franjas horarias.
Esa fotografía es la que permite decidir, con criterio, dónde está realmente el gasto fantasma.
Reducir el Consumo Energético sin Afectar al Comfort
En conclusión, adaptar la climatización a la ocupación real de una oficina híbrida no significa recortar confort para las personas que están trabajando presencialmente.
El objetivo está en dejar de pagar por climatizar espacios vacíos.
Este tipo de ajustes suelen traducirse en ahorros de entre el 15% y el 30% sobre el consumo de climatización, sin ninguna inversión significativa.
1. ¿Qué temperatura debe tener el aire acondicionado en una oficina según la normativa en España?
Según las recomendaciones del RITE (Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios), la temperatura de consigna para el aire acondicionado en verano en oficinas debe fijarse en torno a los 25°C. Mantener el termostato en este rango garantiza el confort térmico y cumple con la normativa, evitando un consumo excesivo. Hay que tener en cuenta que cada grado por debajo de 25-26°C puede suponer un incremento de entre un 6% y un 8% en la factura eléctrica.
2. ¿Cómo reducir la factura de luz de la oficina en verano sin hacer grandes inversiones?
Es posible reducir el consumo eléctrico en la climatización de una oficina entre un 15% y un 30% sin acometer costosas reformas. Las medidas más efectivas incluyen: 1) Ajustar la temperatura de consigna a los 25°C. 2) Realizar un mantenimiento preventivo de filtros y unidades exteriores antes de las olas de calor. 3) Evitar el «gasto fantasma» adaptando los horarios de climatización a la ocupación real del modelo de trabajo híbrido. 4) Controlar la radiación solar mediante toldos o persianas.
3. ¿Qué es el «gasto fantasma» en la climatización de oficinas híbridas?
Es pEl «gasto fantasma» es el desfase económico que se produce cuando los sistemas de climatización, ventilación e iluminación de una oficina siguen funcionando mediante horarios fijos y sobredimensionados (calculados para el 100% del aforo), a pesar de que el modelo híbrido y el teletrabajo reducen la ocupación real del edificio (especialmente en días como lunes y viernes, donde la asistencia suele caer al 30-40%).
4. ¿Cómo adaptar el aire acondicionado de una oficina al teletrabajo y modelo híbrido?
Para evitar climatizar espacios vacíos, las empresas pueden aplicar medidas de gestión dinámica como: 1) Zonificación: dividir el control del edificio para apagar plantas enteras sin uso. 2) Sensores de presencia: para que la climatización responda a la ocupación real. 3) Integración con BMS: conectar las herramientas de reserva de salas de reuniones con el sistema de gestión del edificio para que el aire acondicionado solo se active en el espacio y horario reservado
5. ¿Por qué se dispara el consumo de aire acondicionado en las oficinas de Barcelona en verano?
El incremento del consumo energético en Barcelona se debe a una combinación de factores climáticos y arquitectónicos locales:
1) El efecto isla de calor urbana, especialmente grave en el centro de la ciudad y en distritos como el 22@, donde los edificios acumulan calor de día y lo liberan de noche.
2) La abundancia de fachadas acristaladas, que incrementan drásticamente la radiación solar directa.
3) Las altas tasas de humedad y las olas de calor veraniegas cada vez más prolongadas.

