Saber cómo entender la factura de la luz es fundamental para poder detectar errores y oportunidades de ahorro.
Entender la factura de la luz no siempre es una tarea sencilla. Los conceptos que aparecen en ella pueden parecer técnicos y poco comprensibles.
En este artículo, te explicamos los principales elementos de una factura de luz para que puedas interpretarla correctamente y optimizar tu consumo.
Distribuidora vs Comercializadora: ¿Cuál es la Diferencia?
Antes de adentrarnos en cómo entender la factura de la luz, es fundamental comprender antes la diferencia entre empresa distribuidora y comercializadora.
La Distribuidora en la Factura de la Luz
La distribuidora es la compañía que lleva la energía hasta donde la necesitas. Puede ser en tu hogar o tu negocio. Es decir, es quien tiene las infraestructuras y los equipos necesarios para que la energía llegue al punto de suministro. Esta no se puede elegir, depende de dónde estés situado/a tendrás una u otra.
Las obligaciones que tienen las distribuidoras son las siguientes:
En primer lugar, garantizar la calidad del suministro eléctrico. Es decir, es responsable de que la electricidad fluya sin interrupciones y con la calidad adecuada.
Por lo tanto, si se produce un corte de luz, ya sea en tu vivienda o en tu zona, o una avería en la red, la es a la empresa a la que debes contactar para solucionar el problema.
En segundo lugar, debe mantener los equipos de medida si tu contador eléctrico es alquilado. De ser así, la distribuidora se encarga de su mantenimiento y reparación en caso de fallos.
Por lo contrario, si eres propietario de tu propio contador, el mantenimiento y cualquier posible arreglo correrán por tu cuenta.
En tercer lugar, tiene que hacer la lectura del contador eléctrico: la distribuidora es la responsable de tomar la lectura de tu consumo eléctrico.
Si cuentas con un contador digital con telemedida, la lectura se realiza de forma remota y frecuente. En caso de que tu contador no sea telemedido, la empresa hará una lectura manual aproximadamente cada mes o dos meses, asegurando un mínimo de seis lecturas anuales.
Finalmente, la distribuidora se encarga de revisar, reparar y mantener en buen estado las infraestructuras de la red de Media y Baja Tensión.
Esto incluye postes, cables, transformadores y otros elementos necesarios para transportar la electricidad desde las subestaciones hasta los puntos de consumo.
La Comercializadora en la Factura de la Luz
La comercializadora es la empresa que eliges como consumidor para que te facture el consumo.
Es con la comercializadora con la que firmamos el contrato de suministro y ella firma en nuestro nombre un contrato con la distribuidora.
Es lo que comúnmente conocemos como “compañía eléctrica”, aunque su función principal es venderte la energía, no distribuirla.
Sus principales funciones son las siguientes:
Para empezar, cada día las comercializadoras adquieren la electricidad en el mercado mayorista, conocido como pool eléctrico. Esta compra se realiza a través de subastas organizadas por OMIE (Operador del Mercado Ibérico de Energía).
Por otra parte, aunque la comercializadora es quien te vende la electricidad, la energía viaja a través de la infraestructura de la distribuidora.
Por ello, la comercializadora debe pagar los costos de transporte a la distribuidora, además de otros cargos regulados. Entre ellos, peajes eléctricos, el alquiler del contador (si aplica) y cualquier tarifa por modificaciones de contrato.
Finalmente, una vez que consumes la electricidad, la comercializadora te envía la factura con el importe correspondiente según el tipo de tarifa que tengas contratada.
Cómo Leer la Factura de la Luz: Paso a Paso
Ahora que ya sabemos diferenciar entre comercializadora y distribuidora, nos adentramos ya en cada detalle de tu factura de luz.

En primer lugar, encontramos los datos del contrato y del titular. Este apartado incluye información básica sobre el contrato de suministro eléctrico.
Nombre del Titular del Contrato
La persona o empresa que contrata el servicio.
Dirección del Punto de Duministro
La ubicación donde se presta el servicio eléctrico.
Código CUPS (Código Universal de Punto de Suministro)
Un código único que identifica tu instalación eléctrica.
Número de Contrato
El identificador del contrato con la compañía eléctrica.
Tarifa Contratada
El tipo de tarifa que tienes (por ejemplo, 2.0TD para hogares o 3.0TD para negocios con mayor consumo).
Potencia Contratada
La cantidad de energía que puedes usar al mismo tiempo, medida en kilovatios (kW). Por ejemplo, 3,45 kW o 4,6 kW.
En segundo lugar, hay el resumen de la factura, que es dónde se muestra un resumen de los importes que se sobran en la factura.
Importe Total
El monto total a pagar.
Periodo de Facturación
Las fechas que cubre la factura (por ejemplo, del 1 de enero al 31 de enero).
Consumo Total
La cantidad de energía que has consumido durante el periodo, medida en kilovatios hora (kWh).
En tercer lugar, nos encontramos el desglose de costes. Esta es la parte más importante de la factura, donde se detallan todos los conceptos que estás pagando. Se divide en varios bloques:
Término de Potencia (kW)
Es el coste fijo que pagas por la potencia contratada, independientemente de cuánta energía consumas.
Se calcula multiplicando la potencia contratada por el precio del kW y por el número de días del periodo facturado (Fórmula: Potencia contratada (kW) × Precio del kW (€/kW/día) × Número de días)
Elegir una potencia adecuada puede ayudar a reducir costos innecesarios.
Término de Energía (kWh)
Es el coste variable. Este se mide en kilovatios hora (kWh) y representa el consumo de electricidad en el periodo facturado. Dependiendo del contrato, el precio del kWh puede ser fijo.
Una tarifa de luz fija es aquella en la que pagas el mismo precio por cada kWh consumido en los distintos tramos. Esto significa que tu factura no se ve afectada por las variaciones del mercado eléctrico.
Los precios por kWh en cada tramo son establecidos por tu comercializadora y quedan definidos en un contrato donde se especifica cada uno de ellos.
Sin embargo, también puedes optar por una tarifa de luz variable.
Una tarifa de luz indexada es aquella cuyo costo depende directamente del precio del mercado eléctrico.
Esto significa que su valor cambia mensualmente según la demanda de electricidad, lo que provoca que el monto de tu factura también varíe en función de estos factores.
La fórmula consiste en: Consumo (kWh) × Precio del kWh (€/kWh).
Impuesto sobre la Electricidad
El impuesto sobre la electricidad se aplica sobre la suma del término de potencia y el término de energía. Actualmente, es del 5,1127%.
La fórmula consiste en: (Término de potencia + Término de energía) × 5,1127%.
Alquiler de Equipos de Medida (si aplica)
Si no eres dueño del contador eléctrico, pagarás un alquiler por su uso. Este coste suele ser mensual.
IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido)
El IVA se aplica sobre el total de los conceptos anteriores. En España, el IVA para la electricidad es del 21%.
La fórmula es la siguiente: suma de todos los conceptos anteriores × 21%.
En cuarto lugar, es importante saber que hay diferentes tipos de tarifas eléctricas, en función de la potencia contratada y del tipo de cliente:
Tarifa 2.0 TD
Para potencias contratadas hasta 15 kW, destinada principalmente a hogares y pequeños negocios. Tiene tres periodos de facturación (P1, P2 y P3).
Tarifa 3.0 TD
Para potencias superiores a 15 kW, destinada a negocios y empresas. Tiene seis periodos de facturación (P1 a P6).
Tarifa 6.1 TD y superiores
Para grandes consumidores con alta demanda de energía, como industrias. Se dividen en seis periodos tarifarios.
Además, que los diferentes periodos de facturación indican en qué momentos del día la electricidad es más cara o más barata:
P1 (punta)
Horas de mayor demanda, electricidad más cara.
P2 (llano)
Horas intermedias, precio moderado.
P3 (valle)
Horas de menor demanda, electricidad más barata.
P4 a P6
Para tarifas 3.0 y 6.X, con distribución diferenciada según la ubicación geográfica y la temporada del año.
En estos posts también encontrarás más información sobre como descrifrar tu factura de la luz.
Cómo Ahorrar en tu Factura de la Luz
Una vez comprendidas las diferentes partes de tu factura de la luz, a continuación te damos unos consejos para empezar a ahorrar.
1) Revisa la potencia contratada para evitar pagar de más. Un ejemplo sería: si eres una 6.1 y tienes contratada 71kW en los 6 períodos, y ves al largo de las facturas que tienes unos maxímetros de 54kW, estaría bien estudiar si bajar la potencia.
2) Compara tarifas de diferentes comercializadoras para encontrar la más conveniente.
3) Adopta hábitos de ahorro energético, como el uso eficiente de electrodomésticos y bombillas LED.
4) Considera opciones como la discriminación horaria para pagar menos en horas de menor demanda.
5) Conoce la previsión del precio de la electricidad.
6) Contrata los servicios de una consultoría energética para empresas. Es la mejor manera de asegurarte de que estás ahorrando en la factura de la luz.

Enertips, expertos en el Control de la Factura de la Luz
El control de la factura de la luz para empresas es uno de los servicios clave para una correcta gestión energética. También la factura del gas.
Como asesores energéticos, desde Enertips revisamos en detalle la factura. Es decir, que el coste de la energía sea el que corresponde, que los datos del contrato y los impuestos aplicados sean correctos y mucho más.
Además, desde Enertips, ponemos a tu disposición nuestro equipo de ingenieros energéticos. De este modo, más allá del control de la factura de la luz, nos aseguramos de identificar todas las oportunidades de mejora y ahorro.

Preguntas Frecuentes sobre la Factura de la Luz
La distribuidora se encarga de transportar la electricidad hasta tu hogar, mientras que la comercializadora te vende la electricidad y te envía la factura.
En el mercado regulado, las tarifas están fijadas por el gobierno, mientras que en el mercado libre, las tarifas son ofrecidas por empresas privadas, lo que puede ofrecer más flexibilidad y descuentos.
El término de potencia es un coste fijo que se cobra por la potencia eléctrica contratada, independientemente de cuánta electricidad consumas. Ajustar la potencia contratada puede ayudar a reducir este coste.
Existen tarifas fijas y variables según el tipo de cliente y la potencia contratada. Las tarifas también incluyen diferentes periodos de facturación, lo que puede afectar el precio de la electricidad según la hora del día.
Puedes ahorrar revisando tu potencia contratada, eligiendo una tarifa más adecuada, utilizando electrodomésticos eficientes y aprovechando las horas de menor demanda para consumir electricidad.
Enertips te ayuda a revisar y controlar tu factura de luz, asegurándose de que no estés pagando de más. También ofrece asesoramiento energético para identificar oportunidades de ahorro, especialmente para empresas.

